AmCham acerca los beneficios de los sistemas digitales a los empresarios guatemaltecos.

La transformación Digital, un proceso indispensable para aumentar la competitividad del sector productivo y de beneficio para clientes y consumidores.

Durante los últimos años ha venido ocurriendo proceso de transformación digital, pero el COVID-19 ha acelerado el ritmo del cambio, obligando a quienes se resistían a acelerar el paso.

En este período de tiempo, muchos empresarios guatemaltecos comenzaron a revisar sus estrategias, sin perder de vista la recuperación y preparación para el futuro y evolucionar a una nueva realidad donde predomina lo digital.

Para responder a esta necesidad, la Cámara de Comercio Estadounidense Guatemalteca (AmCham, en inglés) asistió a las empresas socias con el proceso de transformación digital con el propósito de aumentar la competitividad del sector productivo y de beneficio para clientes y consumidores.

Juan Pablo Carrasco de Groote, presidente de AmCham, considera que es indispensable que las empresas conozcan los mecanismos para optimizar procesos que favorecerán la productividad y el crecimiento, así como la relación con los clientes, con base en la innovación.

“Las empresas requieren adaptarse a los cambios tecnológicos para mantenerse vigentes” y no quedar al margen de la “hiper-cultura que transforma a las empresas de adentro hacia fuera con el objetivo de convertirlas en protagonistas del cambio, liderando la revolución digital”, dice el presidente de AmCham Guatemala.

Según Juan Pablo Carrasco de Groote, es fundamental que los empresarios asuman que la transformación digital “cambia la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos, así como los cambios que esta tendencia provoca en los procesos económicos, sociales y tecnológicos a nivel mundial”.

La asistencia de AmCham Guatemala se enfoca en temas como Inteligencia Artificial, Big Data, E-commerce, el mundo tecnológico de la “nube” y el Internet de las Cosas, entre otros.

Actualmente, esta organización tiene más de medio siglo trabajando junto a los empresarios y cuenta con unas 500 compañías socias en el país. Sin embargo, la entidad estadounidense de la que forma parte Guatemala, está conformada por más de tres millones de compañías afiliadas, es la mayor federación de negocios del mundo.